Sigue impune el destrozo del monumento a Sucre

El monumento a Sucre, de Barquisimeto, fue destrozado en agosto de 2017. A junio de 2018 no se sabe de culpables ni se ha restaurado el grupo escultórico de bronce, que data de 1933. La sociedad civil exige investigaciones ante el Ministerio Público

Una imponente estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho se observa en el monumento a Sucre (Luis Noguera, 1955), que muestra tres caras de una escena de combate a los visitantes del parque Ayacucho de Barquisimeto, inaugurado el 19 de diciembre de 1933 por Eustoquio Gómez.

En agosto de 2017, 63 años después de haberse erigido el grupo escultórico en honor a Antonio José de Sucre, los ladrones de bronce decapitaron la escultura La libertad, robaron las espadas de Sucre y Simón Bolívar, mutilaron las manos del Libertador y las de los hombres y mujeres que representan al pueblo, incluidas las herramientas de trabajo que llevaban.

Pese a tales destrozos, hasta junio de 2018 las autoridades municipales, custodios por ley de los bienes patrimoniales afectados, no han ejecutado ningún tipo de restauración del grupo escultórico ni ha habido información oficial de investigaciones adelantadas por el pillaje perpetrado.

La paciencia civil daría signos de impacientarse el pasado 24 de mayo, cuando la Fundación Amigos del Casco Histórico de Barquisimeto introdujo una denuncia ante la Fiscalía Superior del Ministerio Público para que se abra una “investigación exhaustiva” por los robos y el deterioro de los espacios públicos de la región.

Yuyita de Chiossone, presidenta de la aludida ONG, exigía entonces: “Queremos que se establezcan las responsabilidades. Además, pedimos que las autoridades municipales y regionales asuman sus competencias en la conservación de los bienes de Barquisimeto y del resto del estado Lara”. En alusión a la inmovilidad municipal ante el patrimonio cultural tangible del que es garante, Chiossone sugirió que las autoridades edilicias “no deben acabar con las plazas y los monumentos, sino más bien asumir la seguridad y mantenimiento de los mismos”.

La escultura que emula “la libertad” fue decapitada. El mantenimiento y seguridad depende de la alcaldía del municipio Iribarren, quien solo ha puesto esta señalética a un lado del parque | Keren Torres Bravo

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Complicidad y simbología

La facilidad para destrozar un bien patrimonial de las dimensiones del monumento a Sucre, así como la posterior inacción oficial, alimenta sospechas de complicidad en la sociedad civil, como lo expresa Carlos Eduardo López, quien dirige la Fundación Fototeca de Barquisimeto: “En el parque Ayacucho no había luz cuando hicieron las mutilaciones, y para cortar bronce necesitas una máquina especial. Desde alguna casa vecina tuvieron que sacar un cable para enchufar el oxicorte, debieron contar con una camioneta para subir lo robado o un andamiaje especial para bajar todas las piezas. Eso se hace con recursos, es un hampa que conoce lo que está haciendo”.

Por su parte, Nicolás Quilmes, militar retirado y estudioso de la simbología, alude con suspicacia que “esto va más allá del robo de bronce. Tiene un mensaje subyacente: ¿por qué le quitan la cabeza a La Libertad y las armas a nuestros libertadores? Esto es muy significativo”, conjetura.

A propósito, Quilmes recuerda el robo de la estrella del monumento a Los Horcones -ubicado al oeste de Barquisimeto- que formaba parte del escudo original del estado Lara: “Ahora vemos que cada gobernante le hace cambios al escudo regional. Nos están quitando la raíz histórica, el apego que puede tener el ciudadano a sus raíces a través de la decapitación y mutilación de símbolos que son representativos de nuestros orígenes como nación, estado y ciudad”.

El Parque Ayacucho fue el primero de Latinoamérica con acceso automotor. La fuente no está en uso desde hace varias décadas, cuando estaba rodeada de aves y otros animales autóctonos. Las rejas que rodean al parque fueron traídas desde Europa, a principios del siglo XX | Keren Torres Bravo

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Un ícono de cuatro hectáreas

El parque Ayacucho fue inaugurado cuando el gobierno de Juan Vicente Gómez cumplía 25 años en el poder, con una extensión de cuatro hectáreas, áreas verdes, una fuente y el imponente monumento en honor al Mariscal Antonio José de Sucre, construido bajo la supervisión del ingeniero francés Rolando Coultrox, en la carrera 14 y 16 con calles 41 y 43. Fue el primer parque con acceso vehicular de Venezuela.

El monumento central, elaborado en bronce, tiene escenas que simbolizan la justicia, el campo, la agricultura y el trabajo, la libertad y la batalla. Cada una de las piezas mide unos dos metros.

El director de la ONG Fototeca Barquisimeto afirma que el parque Ayacucho se convirtió en un polo de desarrollo de la ciudad, y su monumento un icono regional, pues “alrededor del parque se gestionaron importantes edificaciones y construcciones que marcaron un estilo: el clasicismo que caracteriza las construcciones de Barquisimeto de comienzos del siglo XX. Además se convirtió en una referencia para el futuro de los espacios arbóreos”.

Señaló López además que este espacio, escenario en décadas pasadas para retretas y espectáculos culturales, mostraba la ambición por construir una ciudad mejor, futurista, moderna.

El parque no cuenta con supervisión policial a ninguna hora. Quedan pocos bancos originales, porque la mayoría han sido robados. La base del segundo piso del monumento de 10 metros se encuentra rayada con grafitis | Keren Torres Bravo

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Inseguridad y debacle

Aparte de lo anotado por el director López, durante el siglo pasado los visitantes podían tener acceso a un zoológico de contacto al aire libre, donde había ardillas, perezas, iguanas y cisnes, que desaparecieron por el robo y la falta de cuidado.

Y durante la última década del siglo XXI la ruina se enseñoreó de este sitio patrimonial. Hoy la fuente de agua no está en funcionamiento y el aljibe que fue construido dentro del parque no cuenta con mantenimiento. Carlos Guerra, miembro de la Fundación Amigos del Casco Histórico, explicó que algunos bancos originales, elaborados en mármol, también fueron robados, y reemplazados  luego por otros de madera.

Las denuncias de atracos y robos, tanto dentro como en los alrededores del parque, se han hecho cada vez más frecuentes, por esta razón menos personas se atreven a visitarlo, mucho menos a fotografiarlo, porque los arrebatos de carteras y teléfonos celulares suceden a cualquier hora del día.

Al momento de realizar las gráficas para este trabajo, dos transeúntes se acercaron para advertir a los periodistas y señalar a un grupo de jóvenes que rondaban por el parque como supuestos autores de los arrebatones en el lugar.

Fuentes

Catálogo del patrimonio cultural venezolano 2004 – 2005. Volumen estado Lara. Instituto del Patrimonio Cultural de Venezuela (IPC), 2005.

Chiossone, Yuyita. Presidenta de la Fundación Amigos del Casco Histórico, de Barquisimeto. Entrevista realizada el 23 de mayo de 2018.

Guerra, Carlos. Miembro de la Fundación Amigos Casco Histórico, de Barquisimeto. Entrevista realizada el 10 de mayo de 2018.

Lameda, Richard Alexander. Destruyen monumentos del parque Ayacucho. En elimpulso.com, 22 de agosto de 2017. https://goo.gl/tBLBQM. Consultado el 25 de mayo de 2018.

López, Carlos Eduardo. Director de Focoteca Barquisimeto. Entrevista realizada el 12 de junio de 2018.

Quilmes, Nicolás. Militar retirado y estudioso de la simbología. Entrevista realizada el 23 de mayo de 2018.

Saber, Ucab. Monumento a Sucre en el parque Ayacucho. Repositorio Institucional de la Universidad Católica Andrés Bello. https://goo.gl/LvwQis. Consultado el 23 de mayo de 2018.

Torres, Keren. Barquisimetanos introducen denuncia a Fiscalía por robos a patrimonios culturales. En El Pitazo, 24 de mayo de 2018. https://goo.gl/nmkPi1. Consultado el 12 de junio de 2018.

Fuente el pitazo

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