En Sanare celebran La Zaragoza en honor a los Inocentes

Centenares de personas, la mayoría hombres, vestidos de mujeres con pintorescos vestidos, máscaras grandes y de muchos colores, salen a bailar y a gastar bromas en todo el pueblo

 En Sanare, la capital del municipio Andrés Eloy Blanco, del estado Lara, amaneció más temprano que de costumbre este jueves, por la celebración de La Zaragoza, fiesta popular en honor a los Santos Inocentes, que se cumple religiosamente todos los 28 de diciembre en varias regiones del país, incluido el estado Lara.

Andrés Eloy Blanco, uno de los principales productores de café del país, es un municipio rural. Allí los campesinos se levantan muy temprano a trabajar todos los días. No obstante, este 28 de diciembre se levantan más temprano que de costumbre para iniciar la celebración de La Zaragoza con rezos, bailes y disfraces.

De máscaras y rezos: El ritual de La Zaragoza

En la casa de María Elvira González, una de las capitanas mayores de esta fiesta religiosa y en la que se tiene en custodia el cuadro de los Santos Inocentes, los fieles de La Zaragoza tomaron café y comieron pan dulce a las 3:30 de la madrugada, minutos antes de iniciarse esta celebración religiosa.

En la casa González se cumplieron los primeros rezos en honor a los Santos Inocentes. En la iglesia del pueblo de Sanare, desde muy temprano, también comenzaron a llegar los fieles para la misa de las 10:00 de la mañana, que da inicio formal a la fiesta de La Zaragoza.

Este día la capital del municipio Andrés Eloy Blanco, situada a 65 kilómetros de Barquisimeto, amaneció más colorida que nunca por los trajes de múltiples colores, típicos de esta celebración, que adornan las calles, las casas y la iglesia por decenas de feligreses y feligresas que salen vestidos de zaragozas a cumplir sus promesas.

Este colorido espectáculo se multiplica cuando culmina la misa. Centenares de personas, la mayoría hombres, vestidos de mujeres con pintorescos vestidos, máscaras grandes y de muchos colores, salen a bailar y a gastar bromas en todo el pueblo, a propios y a centenares de visitantes.

En Lara, especialmente en Sanare, así como en otras poblaciones de esta entidad federal, decenas de personas han salido este sábado a sus calles a celebrar con bailes de tamunague, disfraces de zaragozas de múltiples colores y con mucha devoción esta fiesta popular decembrina venezolana.

Bernabé Alvarado, otro de los capitanes mayores de la cofradía de La Zaragoza, encargada de organizar la celebración, explicó que la mayor parte de las personas que se disfrazan de zaragozas cumplen promesas,  la mayoría pedidas a favor de hijos, sobrinos y nietos.

Indicó que no se sabe con certeza porque en Lara esta tradición venezolana de celebrar el Día de los Santos, adquirió el nombre de La Zaragoza, palabra a la que hace referencia la canción Ay Zaragoza, uno de los más famosos tamunangues, expresión musical popular tradicional con la que se identifica el estado Lara.

Alvarado manifestó que “se sabe que esta tradición tiene más de 200 años de antigüedad, pero no se sabe con certeza por qué se inició en esta población larense”.

Aunque efectivamente no se conoce porque en Lara se le llama Zaragoza, se sabe que esta manifestación religiosa venezolana recuerda la matanza de miles de niños, menores de dos años, ordenada en la antigüedad por el rey Herodes, al sentirse engañado por los Tres Reyes Magos, quienes le darían el lugar exacto del nacimiento de Jesús.

Herodes intentaba evitar que el nuevo mesías, que nacería en Belén, le arrebatara su liderazgo, y mandó a asesinar a todos los niños nacidos durante esos días en esa ciudad, reseñó AVN.

La fiesta del mono
“Todo el mundo baila, todo el mundo goza, bailando con el Mono”, cantan una y otra vez los habitantes del estado Monagas, y sus alrededores, en una especie de himno festivo, cada 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes.

“De Carúpano pal mono… De Bolívar pal mono. De Caracas pal mono”, se leen en los vidrios de los carros de las personas que cada año se dirigen religiosamente hacia la zona, en medio de un numeroso operativo de tránsito y seguridad en la vía, organizado por las autoridades locales.

La fiesta del Mono es una jolgorio popular celebrado, desde hace un siglo, en Caicaira de Maturín, situado al oeste del oriental estado Monagas. Los ancianos cuentan que su origen está emparentado con ceremonias efectuadas antiguamente por las comunidades indígenas Chaima, de las aldeas Caribe, con el propósito de obtener buenas cosechas.

Muchos pobladores sostienen que el jolgorio del mono luego fue extendido hace unas décadas a la plaza del pueblo, después de una parranda formada por la familia de apellido Palacios en la calle La casualidad de Caicara.

El ritual inicial consiste en el recorrido de las principales calles del pueblo de un bonachón personaje vestido con traje de mono, seguido en fila por los caicarenses tomados por la cintura y bailando un estribillo pegajoso, tocado al son del cuatro, las maracas, el furruco y la tambora, que dice “allá viene el mono, viene desde Punta de Mata, lo vienen bailando todos en una pata”.

El Mono ordena bailar agachado o danza de un lado a otro, mientras los seguidores que lo acompañan son pintados con hollín o témpera (pintura a base de agua). El mono suele supervisar la danza y, entre las risas de los participantes, no deja de soltar unos leves correazos a quien no siga el ritual.

La duración del baile folclórico depende del entusiasmo y la resistencia física de los bailadores que participan en un ambiente cargado, en ocasiones, de bebidas espirituosas.

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